martes, 20 de febrero de 2018

Llegará la Primavera a tu balcón las flores a colgar...

 

Parecían árboles ya sin vida después de soportar tanto frío y casi sin darse cuenta un buen día aparecieron vestidos de blanco, cuajados de diminutas flores heraldos de mejores tiempos; como si tuvieran prisa, a los pocos días se despojaban de su traje blanco y se empezaron a vestir del color de la esperanza, con hojitas de un verde tierno, trémulas al paso del viento, los pequeños hijos de las flores parecían bebés regordetes, creciendo y prometiendo rojos y  jugosos frutos, hasta que llegaba la noche más helada y a la mañana siguiente a los rayos de un sol amarillento y triste esos árboles que nunca perdían la esperanza a pesar de sus desgracias, se miraban tristes y quemados, se dijera que les hubieran arrojado agua hirviente; la mano helada de la noche cual bestia feroz y enloquecida había matado todas las esperanzas de ese año. Torcidos a causa del viento, con sus ramas que querían alcanzar el cielo, en completo silencio se preparaban para afrontar el año siguiente porque a pesar de la crueldad del frío nunca pierden la esperanza...
Sí, así recuerdo los ciruelos de mi pueblito, esos ciruelos de flores tempranas que parece que nos quieren decir: ¡Alégrate, el frío ya se va! ¿Acaso no estamos aquí nosotras para decirlo?
Sí, ya vienen los árboles florecidos.
Los ciruelos y membrillos con su modesto traje blanco, los perales de blanco también pero con un traje más tupido y elegante; llegan los cerezos, los almendros con sus trajes color de rosa, aquellos muy ataviados y más ligeros éstos. Todos parecen esperar al rey de todos: el manzano que conjuga los dos colores. Todos vienen a la fiesta de la Primavera. Llegarán los rosales trepadores con sus racimos de flores, tan tímidas que parece que van cogidas de la mano y en los márgenes de las veredas esas flores sencillas, tan humildes que ni nombre tienen, esas florecitas que parece que estrujaran sus manitas de lo modositas que se ponen cuando se las mira...
.......................... 
© Anonimo Veneziano, 2018

miércoles, 14 de febrero de 2018

Corazones cenizos


No les importa ni el día ni la hora, ellos van a lo suyo.
En otros tiempos también yo era del mismo parecer y tipo. Hace bastantes años. El tiempo no pasa en balde ¿verdad? y los estragos de la edad se notan en la piel. No sé qué les pasa a esta pieles que les salen mohos verdes y pierden el lustre. Sin ir más lejos, el eslín colgado en las vigas de la antigua cuadra (donde aún están los pesebres) hay que limpiarlo de mohos cada tanto y eso que no hay demasiada humedad ambiental, incluso la temperatura es bastante estable; el sitio es cutre e ideal para unas buenas sesiones de sado-maso, eso sí. O sea, que los correajes, las muñequeras, las gorras con sus cadenitas se ponen todas perdidas de herrumbre y no digamos ya de los cockring que raspan de acartonados que se han quedado...
Y es lo que yo digo, llegando estas fechas del 14 de febrero coincidente hoy precisamente con el miércoles de ceniza, aquí hay gafe... o corazones cenizos.
.......................... 
© Juan Rodort, 2018

martes, 13 de febrero de 2018

Martes y trece, nieve carnavalera


Son ganas de llamar la atención o de estar colocados hasta más allá de lo colocable, porque aguantar el panorama gélido con esas prendas ya es de masocas, sufridos o exhibicionistas, los amos de la pista de patinaje o de slalon gigante, que lo mismo da... Total ¿cómo se puede esquiar con alzas de treinta centímetros o tacones de aguja? Pues ya se ve bien en esta foto, el de la izquierda que no ha parado en prendas para vestir, o sea, un unicornio, una pulsera y un tanga haciendo juego con los diamantes del collar y los zapatos de tacón de aguja de veinte centímetros clavaítos en la mullida nieve-polvo... Porque a eso es a lo que han ido todos a coger o cojer (travestido coja o que cojea) un polvazo en este Martes y Trece, avance del Miércoles de Ceniza. No creo que tengan ganas de pararse al Entierro de la Sardina, más bien será su propio entierro porque morirán heladas o hundidos en la fina capa de nieve-polvo, pero ellos tienen un San Bernardo; lástima que sea cachorro y hasta que crezca... serán las seis momias de los Alpes suizos más alocadas que la arqueología alpina haya encontrado jamás... El más listo es el vestido de traje largo amarillo, escotado sí pero largo más abajo de los pies donde seguro tendrá una estufita portátil en cada zapato o bota de nieve forrada de visón haciendo juego con su delantal y el pelucón-casco rubio-amarillo de yema de gallina enferma. El resto... rayas multicolores en escuetos atuendos, pareos, medias estilo bandera gay, lazos, pelucones afro, felpas y por supuesto los zancos de alzas como raquetas para no hundirse en la nieve-polvo. Hoy todo es polvo. Martes y trece, nieve carnavalera...
.........................
© Juan Rodort, 2018

jueves, 8 de febrero de 2018

Carnaval... te quiero


¡Ya tengo listo mi disfraz para este Carnaval! ¿Cómo que cuál es? Pues el rossa, por supuesto. El otro es que está verde de envidia porque hemos venido casi iguales. Casi, que siempre habrá una diferencia. Uno es mucho más reinona que el barbas que me acompaña, una mala imitación plastificada de este maravilloso tu-tú de organdí y medias finas de nailon por no hablar de la coiffure maravillosa que he comprado en uno de esos "chinos" de todo a 1 euro... Y es que yo no me gasto más en un disfraz, no señor. No como esa que ha salido a mi diestra y que se cree la Reina de la Agricultura, verde lechuga. Vamos, el mismo disfraz pero que lo debe de haber comprado en una de esas tiendas para ricos o quizás que haya estado todo el año cose que te coserás velos y plásticos para luego travestirse como una mamarracha, que es lo que es y yo no soy rencoroso, no señor; no es porque me haya birlado el novio, no. Allá ellos con sus cuerpitos serranos, que ya no están para jolgorios ni frivolidades, con sus añitos... No como yo, que arraso, o de raso. No sé de qué será el tul este pero pica y da grima. Y es que ya lo dicen: lo barato suele resultar caro. Y no paro de rascarme el lobanillo y la entrepierna... ¡Ay! Carnaval... te quiero.
.........................
© Juan Rodort, 2018

martes, 6 de febrero de 2018

Tú, alguien como tú...


¿Sabías de tu cuerpo su fragancia?
Suave mar de células planetarias
en el basto continente de tu pecho
minúsculos volcanes eréctiles de una flora primigenia.
Cuando el salto palpita curvo de tensiones
y es contorsión enorme. 

Dulce piel cadera arriba
quisiera invadir múltiples escuadras celulares
tu recinto de espesos valles lubrificados.
Viajando por la esteparia posadera
la primera escuadrilla digital reposa
en curvas despejadas.

.........................
© J. R. Ortega, "Pretextos, diario futuro para una espera (o varias)", febrero 1978

martes, 30 de enero de 2018

Poema sangriento

Tu sangre

Sangre flotando
en mi universo condensada.
Tu sangre preciosísima
fluye por mi alma
ya salvada de la quema.
Tu sangre y mi sangre
juntas (no mezcladas).
Tu sangre y tus besos
codiciados tras el látex.
Turgentes chorreones
de sangre por tus venas
apretadas a mis venas
sedientas de tu sangre.
.........................
© Juan Rodort, "Poemas recurrentes", XXVII (escrito en 1994)

miércoles, 24 de enero de 2018

¡No te lo vas a creer!


San Sergio y San Baco: mártires de la Iglesia católica y… pareja (bastante) gay

Sergio y Baco eran, durante principios del siglo IV, importantes militares del emperador Maximiano, quien les tenía en gran estima por la valentía militar desempeñada en sus cargos: Sergio era primicerius (jefe-comandante de la escuela de los gentiles) y Baco el secundarius.
Al descubrirse que eran cristianos fueron arrestados y obligados a desfilar por las calles vistiendo ropas de mujer en un intento fallido de humillarlos. Cuentan que los Santos respondieron coreando que estaban vestidos como esposas de Cristo. Aun más, increparon a sus captores afirmando que si la vestimenta de las mujeres nunca les impidió adorar a Cristo, tampoco se los impediría a ellos.
Finalmente, Baco fue golpeado hasta la muerte y a Sergio se le obligó a correr 18 millas con calzados que tenían clavos hacia adentro, atravesando los pies del santo para después ser decapitado aproximadamente en el año 303.
El estrecho vínculo entre Sergio y Baco se destacó desde sus primeros relatos, y estudios recientes revelan su homosexualidad. El registro más antiguo de su martirio los describe como erastai término griego que significa "amantes". Los eruditos creen que pueden haber estado unidos en el rito de adelphopoiesis o “rito de hermandad”, una especie de matrimonio entre personas del mismo sexo de los primeros cristianos 
(a partir del siglo XIII la Iglesia condenó las uniones del mismo sexo).

Oración de Adelphopoiesis:
“Oh señor Dios y Gobernante que hiciste a la humanidad a tu imagen y semejanza y le diste el poder de la vida eterna, que aprobaste cuando tus santos apóstoles Felipe y Bartolomé se unieron, juntos no por la ley de la naturaleza, sino por la comunión del Espíritu Santo y que también aprobaste la unión de tus Santos Mártires Sergio y Baco, bendice también a estos servidores “......” y “......”, unidos no por la naturaleza, sino por la fidelidad, permíteles Señor amarse el uno al otro, sin odios y poder continuar juntos sin escándalos todos los días de sus vidas con ayuda de la Santa Madre de Dios y de todos tus Santos porque tuyo es el Poder y el reino, y el poder y la gloria. Padre, Hijo y Espíritu Santo” .

La tumba de Sergio se convirtió en un famoso santuario, y por cerca de 1.000 años, la pareja fue venerada como patronos oficiales del ejército bizantino. Muchas iglesias antiguas fueron consagradas en nombre de Sergio y algunas a veces en nombre de ambos santos. Segio y Baco han sido reconocidos como mártires por la Iglesia Católica Romana y las Iglesias Ortodoxas. La pareja es venerada en iglesias distribuidas por el Mediterráneo, Medio Oriente y América Latina, e incluso fueron venerados por los eslavos .
La Iglesia Católica Romana quitó Sergio y Baco de su calendario litúrgico en 1969.

martes, 16 de enero de 2018

Jardines secretos (eróticos jardines)


Jardín urbano

Del sol marítimo puesto arriba,
montaña barrida por el viento del invierno, la nieve
se desliza en lentos amaneceres.
Un jardín urbano, prisionero entre casas, me cobija
a sol abierto. Imposible recordarte jardín anochecido
sin horizontal Mediterráneo que rodee mi cuerpo secuestrado
en inhóspito paisaje de cemento;
ese paisaje oculto que yo invento
dentro, paisaje por mí pintado en sueños.
Sueña suspendido el mar noctámbulo, encendido.
La noche urbana desciende antiguos fuegos del mar dormido
y una luna fría-continental de paisaje antiguo
turba las calles al rigor del jardín y los coches silenciosos.
Madrid ardía en luz blanca híperradiada
cuando atravesé suspendido sus calles sumergidas.
La noche, música barroca de horizontes buscados
albergaba el mar y mi desesperación urbana...
...................
© Juan Rodort, 2018

miércoles, 10 de enero de 2018

¡Más madera...!


¡Qué frío que hace hoy! Lo mejor será quedarse en casita al amor de la lumbre y de unos brazos cálidos que aprieten fuerte para entrar en calor... y ya que estamos, en acción.
No sé por qué pensé esta mañana en el grito de uno de los Hermanos Marx en el Oeste, que puede que la versión en español fuera otra y dijera "¡Traed madera!" que popularmente se ha convertido en este otro grito del título de mi escrito de hoy, día de frío y nubes correnteras que pasan de Oeste a Este a velocidades inusitadas, lo ideal para que no se formen en orden de combate y dejen caer la lluvia o nieve que tanta falta nos sigue haciendo. Frío que viene del Sur, de las cumbres nevadas y por eso no parece que la lluvia haga acto de presencia viniendo del Sur (en estos lares, no). Aquí nos llueve siempre del Norte. Y no sé qué será peor... Pero lo que verdaderamente hace es un frío que pela, así que yo sigo gritando: "¡Mas madera...!".
...................
© Juan Rodort, 2018

martes, 9 de enero de 2018

Ya no podré decir que no me he comido un Rosco...

Sí, yo solito lo he fabricado, en cuestión de una hora (más lo necesario para que la masa pujase). Huele que alimenta. ¡Mejor sabrá!
Roscón de Reyes del 2018
(Ya no podré decir que no me he comido un Rosco... en mi vida)